Una unidad de Clínica Cuevas Queipo

¿Miedo al dentista?

El miedo al dentista suele deberse a la suma del miedo a lo desconocido y a los tratamientos que son frecuentemente invasivos. Si además el paciente es nervioso o ha tenido una mala experiencia en su primera visita, suele quedar de fondo un pánico dental. A esto puede sumarse el temor a no poder controlarlo, haciendo de la visita el dentista una verdadera pesadilla.

Atendemos casos que van desde niños aprensivos con cuadros de ansiedad o trauma hasta niños con patologías físicas o psíquicas (autismo, problemas de movilidad, deficiencias, cuidados especiales, etc.), solicite una primera visita con nosotros y conozca a nuestro equipo.


Síntomas del miedo al dentista

Si los adultos sienten frecuentemente temor ante el dentista, imaginemos que puede ser en los niños. Síntomas de ese temor ó pánico dental son:

  • Llorar al llegar al gabinete dental
  • Esconderse detrás de sus mayores
  • Movimientos para impedir que el dentista lo examine
  • Enfermar antes de la consulta

En la primera sesión el dentista examinará todos los dientes y muelas del niño, revisando dureza, si presenta manchas, el color, la tonalidad, si presenta caries o algún problema.

Dependiendo del diagnóstico dental se puede precisar hacer una limpieza dental, algún empaste, todo dentro de lo normal y no suele presentar problema. El problema suele ocurrir cuando el niño debe ser sometido a tratamientos dentales más laboriosos o traumáticos como pueden ser las extracciones por citar un ejemplo. Al tener miedo, el niño puede presentar cambios fisiológicos como:

  • Taquicardia
  • Sudoración
  • Respiración agitada
  • Caer en movilidad
  • Llanto incontrolable

¿Cómo prevenirlo?

La mejor forma de prevenir el miedo es llevar al pequeño al dentista desde que le salen los primeros dientes, así se familiarizará con el ambiente del consultorio y el dentista.

Las revisiones deben ser periódicas, porque además de familiarizar al niño con el equipo, se vigila su salud dental, evitando que presente caries o picaduras que requieran de tratamientos o extracción de dientes. En caso de presentar algún problema de caries, será tan fácil de resolver que el pequeño no sentirá ninguna molestia.

Debemos mantener una higiene dental adecuada, cepillando los dientes tras cada comida y sobretodo por la noche antes de dormir.


Recomendaciones para reducir el miedo al dentista

Antes de la primera consulta, lleve al niño a la Clinica para que vaya conociendo el ambiente y el instrumental que esta a la vista: sobre todo elija un dentista acostumbrado a niños.

Cuando usted necesite ser revisado por el dentista o realizarse un tratamiento corto, lleve al niño para que le acompañe: él podrá ver que usted no se asusta ni se queja, lo cual demostrará que no es algo malo; por su parte, el dentista puede ir relatando en lenguaje fácil qué es lo que está haciendo, evitando palabras como hincar, cortar, sangrar, etc., y todo lo que pueda producir temor.

Transmitir al niño confianza y seguridad en todo momento, si fuera necesario en vez que el niño se recueste en el sillón del dentista usted puede sentarse en el sillón con el niño en su regazo en esta primera experiencia.

Evitar comentarios negativos del dentista delante de su niño ya que seguro lo escucharán y lo interiorizarán. De ninguna manera utilice la ida al dentista como castigo o amenaza. No se debe decir al niño que "no le va a doler", ya estará interiorizando esa posibilidad. Dígale en positivo lo importante que es ir al dentista y lo simpáticos que son todos allí.

Visite con su hijo/a nuestra web para peques, le ayudará a entender muchas de las cosas que ocurren en la clínica de una forma sencilla.

Web para peques

Soluciones ante tratamientos traumáticos

Actualmente se esta utilizando en pacientes ansiosos ó miedosos la sedación consciente, que es un tipo de sedación que mantiene al paciente despierto. Se utiliza el óxido nitroso, un gas usado con oxígeno que tiene la propiedad de relajar al paciente, manteniéndolo en un estado de relajación, siendo ideal para tratamientos dentales largos o patología dental severa, mucho miedo, personas con discapacidad física, etc.

La sedación consciente que mantiene al paciente despierto, ayuda a evitar las molestias de los tratamientos, permite recuperarse rápidamente sin reacciones adversas y tras su efecto no se recuerda bien el proceso dental por el cual pasó. En Odontopediatría la sedación pretende la reducción del miedo y las molestias del tratamiento, frenando la fobia dental y la ansiedad. Se trata de cambiar una sensación que le es desagradable por un rato placentero.

Cuando no conseguimos motivación ni colaboración contamos con la anestesia general. Ocurre en menores de 10 años con multitud de caries que necesitarían muchas citas por caries, pacientes con discapacidad psíquica imposibles de tratar en el sillón odontológico, o bien niños con miedo intratable en la clínica.

A veces son niños pequeñitos que por su edad no se les puede explicar qué se les va a hacer.

Entendemos que como padres es una gran responsabilidad decidir por ellos el tratamiento bajo anestesia general en cualquier tratamiento médico. Nuestra labor es informarles bien de todo el procedimiento.

En nuestra clínica llevamos desde 1988 realizando este tipo de sedaciones.

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