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Ventajas del láser dental

Eficiencia

El láser proporciona mayor eficiencia en la práctica, ahorra tiempo, elimina algunos pasos, combina y simplifica otros e introduce nuevas y elegantes soluciones a viejos problemas tales como la hipersensibilidad. El láser es considerado el medio más eficaz conocido hasta hoy para la desensibilización de los dientes, sellando estas estructuras y permitiendo mejorías muy prolongadas. En síntesis: mejor Odontología en menos tiempo al mejorar la calidad de los tratamientos. En definitiva, se obtienen mejores resultados y logros estéticos que cuando se utilizan otras técnicas.


Precisión

La acción del láser es sumamente puntual y precisa, lo que permite al profesional tener un control exacto de la situación, haciendo posible el tratamiento interceptivo de la enfermedad y ayudando también a evitar la destrucción del tejido saludable como ocurre con otros métodos.


Campo seco

Las cirugías con láser se desarrollan en campo seco y limpio, libre de microorganismos, con incisiones claras y nítidas. La virtual ausencia de hemorragia durante los procedimientos con láser reduce el peligro de infecciones cruzadas, esterilizando automáticamente la zona tratada, garantizando la ausencia de recidivas y permitiendo al odontólogo observar mejor el lugar de la operación.


Bactericida

La capacidad del láser para destruir bacterias realza todos los procedimientos en que éste se utiliza y es la base de su capacidad para efectuar curetaje subgingival y la esterilización de conductos radiculares. Corta y coagula el tejido blando eficazmente.


Sin dolor

Los pacientes tratados con láser no sienten dolor. Aunque ocasionalmente puede requerirse anestesia, en la mayoría de los casos ésta puede eliminarse ya que la acción del láser es superficial, con lo que se puede trabajar directamente sobre la pieza a tratar sin que esto produzca dolor, lo que posibilita trabajar en varias zonas de la boca en una misma sesión. Al no existir contacto se mejoran las condiciones de asepsia, resultando más higiénico y, además, se esteriliza la zona de tratamiento. Esto ofrece una nueva oportunidad a muchas personas que evitan ir a la consulta por el miedo y las fobias al dolor, eliminando, por fin, la asociación entre Odontología y dolor.


Comodidad

Al tratarse de un haz de luz se pueden llevar a cabo tratamientos en tejidos blandos y duros mas confortables, sin vibraciones ni ruidos desagradables tan rechazado por los pacientes y sin ningún tipo de trauma. También evita la mayoría de los problemas que se asocian a la utilización del torno. La casi innecesaria aplicación de anestesia permite trabajar sin los consiguientes riesgos, sin pinchazos y sin la desagradable sensación de adormecimiento al finalizar la consulta.


Postoperatorio

Generalmente no es necesaria la sutura. La fibra de vidrio del láser es desplazada muy suavemente sobre el tejido y vaporiza durante el descenso del mismo. Así, las heridas que resultan del tratamiento con láser habitualmente sanan de manera exitosa sin sutura. Los post-operatorios no presentan dolor, con mínimo o ausencia de edema e inflamación, con una cicatrización más rápida y sin retracción posterior, por lo que se requiere poca o ninguna medicación analgésica. Además, tanto la cicatrización como la recuperación de los tejidos son más rápidas.


Seguridad

El láser no tiene ningún efecto nocivo para la salud y puede ser empleado incluso en pacientes con complicaciones sistémicas (diabéticos, cardiópatas hipertensos, etc.).


En resumen…

El Laser de diodos tiene una longitud de onda específica que estimula las células logrando un equilibrio para que puedan reaccionar adecuadamente en los procesos inflamatorios, regenerativos y de dolor, con lo cual tiene gran eficacia analgésica, antiinflamatoria y bíoestimulante, así como efecto cicatrizante y regenerativo, acelerando la velocidad de cicatrización de las heridas, así como la reducción del edema y la inflamación postoperatoria. Debido a que es un láser de baja potencia esta luz no provoca corte ni destrucción de los tejidos únicamente los fortalece y estimula.

Es útil en Odontología en tres puntos básicos: control del dolor, disminución de la inflamación y estimulación de las células que reparan las agresiones por cirugía o traumatismos, siendo fundamental en muchos de los procedimientos bucales preoperatorios y postoperatorios.

Su procedimiento terapéutico como analgésico es empleado para minimizar dolores dentales producidos por caries, tratamientos ortodónticos, sensibilidad dentaria, golpes o infecciones, mientras que como antiinflamatorio actúa después de efectuar extracciones y endodoncias, en inflamación de las encías o tras cirugías. Su efecto regenerativo acelera la cicatrización de los tejidos y ayuda a la formación de hueso, mejorando las condiciones de los tejidos de sostén del diente.

Sus principales aplicaciones en general son en casos de hipersensibilidad dentinaria, lesiones o úlceras aftosas y herpéticas, dolores neurálgicos del trigémino, alveolitis, disfunción o trismus de la ATM, parálisis facial, lesiones periapicales, bioestimulación ósea, traumas quirúrgicos bucales, procesos inflamatorios bucales, terapias láser prequirúrgica y postquirúrgica de terceros molares, etc.